Este es un post invitado de Edith Gómez, editora de Gananci, sobre cómo responder a la pregunta clave en una entrevista laboral. Conoce que sí y que no debes contestar para destacar positivamente del resto de l@s candidat@s. 

Las formas de trabajar han cambiado mucho con el avance tecnológico; sin embargo, todavía existen los empleos en los que debes acudir a una oficina y rendirle cuentas de forma directa a los jefes, razón por la cual vale la pena estar preparada/o para manejar la situación.

Si te encuentras en un proceso de selección para ingresar a las filas de una empresa, tendrás que pasar por el temido filtro de “la entrevista”.

Al momento de ser entrevistado/a es común que el nerviosismo nos juegue una mala pasada. Por ello resulta importante estar preparado/a para responder adecuadamente a las preguntas cruciales que se formularán. La manera de responder en una entrevista, por lo general marca la diferencia entre un/a candidato/a y otro/a.

  • ¿Por qué quieres este trabajo?

Esta es una de las preguntas más comunes e importantes; también es común que se pregunte ¿Cual es su principal debilidad?, o la famosa ¿Dónde se visualiza en los próximos años?; o que se invite a hablar libremente de sí mismo/a.

Esta pregunta es una de las más frecuentes debido a que averiguar cuáles son las razones por las que se desea el trabajo, ofrece la información necesaria para tomar una decisión sobre el/la candidat@.

Un consejo inicial sería contestar cuidadosamente cuál es el motivo por el que te postulaste a la vacante. Con el fin de que no existan errores a la hora de esa primera entrevista, aquí van tres importantes recomendaciones:

  1. Demuestra interés por la empresa. Explica cómo tus habilidades y experiencias pueden ir de la mano con el cargo.
  2. La respuesta debe estar hecha en la perspectiva de la empresa, ya que ellos buscan contratar a alguien que se una a la lucha por alcanzar sus objetivos y que además tenga deseos de aprender y desarrollarse en el cargo.
  3. Muestra seguridad en las respuestas. El/la entrevistador/a querrá estar muy seguro/a de que encontró a la persona indicada antes de formalizar la contratación.
  • ¿Qué no debemos contestar?

Existen respuestas que pudieran desanimar al reclutador y, por ende, arruinarían las posibilidades de pasar a la segunda etapa del proceso de selección.

Estos son algunos ejemplos de lo que “NO” deberías decir:

01/ He oído que pagan bien

No es un secreto que uno de los mayores atractivos para interesarnos en un puesto es el sueldo, pero no se considera positivo mencionarlo en la primera etapa. Si ocurre, probablemente será interpretado como lo más importante. La afirmación podría transmitir que el dinero es la única motivación, lo cual refleja en cierta forma egoísmo y avaricia. En algunos empleadores, esto genera desconfianza.

02/ Necesito trabajar urgentemente

Resulta poco conveniente mostrarse demasiado ansioso/a o necesitado/a por obtener un puesto de trabajo. En su lugar se recomienda demostrar que nuestro perfil representará un valor agregado en beneficio de la compañía. Algunas empresa piensan que el desempleo prolongado es porque “por alguna razón negativa”, otros potenciales empleadores no se han interesado en tu perfil.

03/ Este puesto es un trampolín para algo mejor

Este sería el peor error, ya que estarías demostrando que no existe un verdadero interés de sumarte al equipo de trabajo. El deseo de superación es válido, pues nadie quiere permanecer toda la vida en el mismo puesto. No obstante, ninguna empresa se arriesgaría a contratar a alguien que en pocos meses estará entregando su carta de renuncia.

Conclusión

Evita cometer aquellos errores que pudieran dar lugar a perder esa oportunidad tan esperada para ingresar al puesto que sueñas.

Te recomiendo que te expreses con naturalidad y serenidad. Solo explica honestamente lo que representaría este trabajo para tu carrera profesional y cómo aportarás en favor de hacer crecer a la empresa.

¡STARTALENT TE ESPERA!

.
A %d blogueros les gusta esto: