Este es un post invitado de Edith Gómez, editora de Gananci, sobre posibles comportamientos que no te dejan ascender en tu lugar de trabajo. Estar consciente de estas limitaciones te ayudará a mejorar tu desarrollo profesional.

Les dejo con su artículo:

Normalmente cuando las personas entran a una organización para trabajar, tienen grandes expectativas, así quieran disimularlo. Desean aprender rápido los procedimientos específicos de esa empresa, llevarse bien con sus otros compañeros y por supuesto ir conociendo y creciendo tanto profesional como personalmente dentro de la organización.

Con el paso del tiempo, estas expectativas cambian (a veces para mejor, y otras no) y muchas veces, la monotonía se vuelve parte del día a día y empieza a hacer mella en la motivación, la productividad, entre otros. Si en este momento te sientes aburrido en tu trabajo, has perdido el empuje inicial y no parece haber remedio, mira estas lecciones de vida que puedes aprender al dejar tu trabajo.

Con esto no quiero decir que la solución al estancamiento laboral es dejarlo, porque no es cierto. Existen otras soluciones, por ejemplo, el retarte a ti mismo a ir ascendiendo dentro de la organización. Salir de tu área de confort y esforzarte a tomar nuevas responsabilidades dentro de la misma empresa es una manera a la que puedes apuntar cuando ya manejas a la perfección las tareas que te asignaron en un principio.

Los pesimistas dicen que los ascensos están reservados solo para aquellos con conexiones, pero no es así. Las organizaciones que valoran el talento y el esfuerzo saben que si un empleado es bueno y desea tener más responsabilidades, sería un desperdicio subestimar sus capacidades probadas.

Si tú llevas tiempo en la empresa y eres un trabajador calificado como ejemplar, pero aún no asciendes, incluso cuando ves personas que han llegado después de ti ya están en otros cargos, alguno de los siguientes escenarios puede estar ocurriendo. Conócelos a continuación para que lo identifiques y puedas modificar ese comportamiento:

01/ No sabes delegar

Quizá te estés preguntando ¿Cómo es que no asciendes si eres un trabajador que se esfuerza mucho en cumplir sus funciones? La razón puede ser que tus supervisores hayan notado esto y estén buscando para cargos más altos no solo personas que trabajen arduamente, sino que lo hagan con inteligencia y sepan delegar para que puedan ocupar su tiempo en cosas que verdaderamente no puedan ser confiadas a alguien más.

Si te consideras muy bueno en lo que haces, evalúa tu capacidad para delegar, quizá estés fallando en esa área y sea lo que te hace falta para obtener ese ascenso que tanto deseas.

02/ No vas más allá

Otra razón común por la cual las personas se quedan estancadas en sus puestos iniciales, es porque aunque son excelentes cumpliendo sus funciones, se apegan ciegamente a ellas, sin dar el paso extra, el que los haga sobresalir. Por ejemplo:

  • Tienen miedo a salirse del manual (aunque cuando esto se requiera)
  • No resuelven conflictos por sí mismos
  • No tienen iniciativa
  • Son pasivos
  • No son seguros de su trabajo

03/ Te falta criterio propio

Para poder liderar es necesario tener capacidad de tomar decisiones, hay personas que esto se les dificulta en gran manera y sobre todo en el área profesional porque dependen mucho de la opinión de sus superiores ¿Te sientes identificado con esto? Empieza a desarrollar tu capacidad de decidir y también a dar opiniones en diferentes temas en lo que tengas competencia.

De esta manera le demostrarás a tus superiores que estás haciendo todo lo que está en tus manos para prepararte para ascender.

04/ No tienes la confianza propia necesaria para el puesto

Si no eres seguro de ti mismo, a los demás se les hará más complicado tomarte en serio. Cuando eres inseguro te cuesta relacionarte interpersonalmente, lo cual es una cualidad requerida en el liderazgo.

Pero no tienes de qué preocuparte, según Gananci, la confianza propia es una cualidad que puedes aprender y cultivar. Muchas veces crees que no te dan el ascenso por muchas razones que quizá solo existan en tu cabeza y la verdadera razón es que no te lo crees, puede que pienses que no te lo mereces.

Sacude esos pensamientos negativos de tu cabeza y empieza a actuar como lo haría el titular del cargo al cual aspiras, vístete como esa persona lo haría, habla, condúcete como si ya tuvieras el cargo y si aun así, tus superiores no se dan cuenta de tu calidad como trabajador, quizá sea momento de buscar otros rumbos.

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